Blog Terrores Paralelo al estreno de REC 3 llega a las tiendas el cómic Jaume Balagueró y Paco Plaza presentan [·REC] Historias inéditas. Un volumen que reúne 5 historias basadas en ideas de los propios Balagueró y Plaza para desarrollar la historia tras el éxito de la primera parte de REC. Hernán Migoya se encarga del guión de todas ellas y el apartado gráfico corre a cargo de Andrea Jen, Feliciano G. Zecchin, Álvaro Ruilova, Salvador Sanz y Joan Marin. El tomo se completa con una serie de ilustraciones de diferentes artistas que homenajean a la franquicia. Es interesante la lectura de este cómic, para los fans de REC, antes de ir a ver [·REC 3] pues se cuenta el inicio de la infección entre los invitados a la boda. A continuación, como siempre, la crítica, la portada y las mejores imágenes del volumen.

Portada del cómic "Jaume Balagueró y Paco Plaza presentan REC Historias inéditas"

1ª historia inédita: Encerrados, dibujo de Andrea Jen

La primera historia del volumen nos revela lo que pasó con los personajes de Tito, Mire y Ori que aparecían en [·REC 2]. Era una de esas lagunas argumentales, muy buñuelianas, que funcionan muy bien para que el espectador siga dándole vueltas a la historia tras el final de la proyección. El estilo mangaka de Andrea Jen no parece casar muy bien con el tipo de relato que se cuenta pero acaba siendo lo más destacado (especialmente el coloreado) de una historia un tanto absurda con un componente sexual poco creíble en el contexto de la historia. La escena subida de tono me ha recordado a aquella frase del Ronin de Frank Miller: Si estas al borde del abismo y ves una fresa surgir, cometela. Por otra parte la influencia de El exorcista (esos comentarios sonrojantes del poseído) y de La noche de los muertos vivientes (ese final…) son muy evidentes.

La narración comienza con una introducción a la manera de Creepy, la niña Medeiros ejerce de anfitriona al festival macabro que espera al lector. Este esquema se repite en el resto de historias al igual que la portada de prensa con la noticia relacionada con el suceso.

El estilo mangaka de Andrea Jen no parece casar muy bien con el tipo de relato que se cuenta pero acaba siendo lo más destacado (especialmente el coloreado) de una historia un tanto absurda con un componente sexual poco creíble en el contexto de la historia.