Ya tenía ganas de publicar una entrada sobre el genial Junji Ito del que tengo casi toda su obra publicada en España. Suscribo lo que dice el mismísimo Guillermo del Toro: “Está a la par de King, Poe, Matheson y Umezu. ¡Un auténtico maestro!”. Y es que ya va siendo hora de reivindicar la figura de Junji Ito en el olimpo de los autores de terror, sí, más allá incluso del mundo del cómic. Y es que Ito demuestra en cada uno de sus mangas una prodigiosa imaginación. En 2017 se publicaba el libro que nos ocupa en esta entrada, “Junji Ito. Estudio desde el abismo del terror. Libro autoconclusivo en conmemoración de sus 30 años de profesión”, y ahora nos llega su edición española, una fantástica oportunidad para conocer mejor al mangaka a través de una extensa entrevista de 20 páginas y comentarios sobre sus 30 obras principales, una lista de las obras completas y numerosos homenajes de otros artistas. También se incluyen 4 obras no incluidas en tomos recopilatorios. Pasemos a analizar con más detenimiento los detalles del libro conmemorativo.

Ponent Mon acaba de publicar en España “Demencia 21” del inclasificable Shintaro Kago. 17 historias cortas protagonizadas por la entrañable asistenta domiciliaria Yukie Sakai. Jamás pensé que las aventuras de una asistenta pudieran dar para tanto. Entre el terror y el humor finalmente Kago se decanta por el humor, hacía mucho tiempo que un cómic no me hacía reír tanto. El horror está siempre presente pero tamizado por el humor más imaginativo. Sobre todo, me quedo con el brillante surrealismo del manga, hay más ideas frescas en este recopilatorio que en todas las películas de terror estrenadas el año pasado juntas. También hay que destacar la gran crítica social que hace Kago en estas historias. Para los que conozcan la figura de Shintaro Kago y les puedan no gustar ciertos contenidos de obras anteriores suyas, les comento que es un manga sin gore ni contenido sexual alguno. Sigue leyendo y descubre las excelencias de “Demencia 21” con nosotros.

Blog Terrores Paralelo al estreno de REC 3 llega a las tiendas el cómic Jaume Balagueró y Paco Plaza presentan [·REC] Historias inéditas. Un volumen que reúne 5 historias basadas en ideas de los propios Balagueró y Plaza para desarrollar la historia tras el éxito de la primera parte de REC. Hernán Migoya se encarga del guión de todas ellas y el apartado gráfico corre a cargo de Andrea Jen, Feliciano G. Zecchin, Álvaro Ruilova, Salvador Sanz y Joan Marin. El tomo se completa con una serie de ilustraciones de diferentes artistas que homenajean a la franquicia. Es interesante la lectura de este cómic, para los fans de REC, antes de ir a ver [·REC 3] pues se cuenta el inicio de la infección entre los invitados a la boda. A continuación, como siempre, la crítica, la portada y las mejores imágenes del volumen.

Portada del cómic "Jaume Balagueró y Paco Plaza presentan REC Historias inéditas"

1ª historia inédita: Encerrados, dibujo de Andrea Jen

La primera historia del volumen nos revela lo que pasó con los personajes de Tito, Mire y Ori que aparecían en [·REC 2]. Era una de esas lagunas argumentales, muy buñuelianas, que funcionan muy bien para que el espectador siga dándole vueltas a la historia tras el final de la proyección. El estilo mangaka de Andrea Jen no parece casar muy bien con el tipo de relato que se cuenta pero acaba siendo lo más destacado (especialmente el coloreado) de una historia un tanto absurda con un componente sexual poco creíble en el contexto de la historia. La escena subida de tono me ha recordado a aquella frase del Ronin de Frank Miller: Si estas al borde del abismo y ves una fresa surgir, cometela. Por otra parte la influencia de El exorcista (esos comentarios sonrojantes del poseído) y de La noche de los muertos vivientes (ese final…) son muy evidentes.

La narración comienza con una introducción a la manera de Creepy, la niña Medeiros ejerce de anfitriona al festival macabro que espera al lector. Este esquema se repite en el resto de historias al igual que la portada de prensa con la noticia relacionada con el suceso.

El estilo mangaka de Andrea Jen no parece casar muy bien con el tipo de relato que se cuenta pero acaba siendo lo más destacado (especialmente el coloreado) de una historia un tanto absurda con un componente sexual poco creíble en el contexto de la historia.