“Batman. Arkham Asylum”, el análisis más completo. Los 50 mejores cómics de terror de la historia


Empezamos una serie de entradas dedicadas a los 50 mejores cómics de terror de la historia. Y comenzamos con el análisis más completo de la novela gráfica más “exitosa” de todos los tiempos, Batman. Arkham Asylum. ¿Cuál es el secreto del éxito del cómic de Grant Morrison y Dave McKean? ¿cuáles son los temas principales de la novela gráfica? ¿Por qué sigue siendo tan vanguardista y aterradora incluso hoy en día? Hablaremos de todo esto y mucho más ¿te lo vas a perder?

El Joker según Dave McKean en Arkham Asylum

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Sinopsis de Arkham Asylum: Un lugar sensato en una tierra sensata

En una angustiosa lucha contra la locura, Batman deberá enfrentarse a sus peores enemigos y descender a lo más profundo de la oscuridad. Tendrá que enfrentarse a sus miedos más ocultos… Si no quiere perder la razón.

Arkham Asylum: Un lugar sensato en un mundo sensato es un viaje espeluznante por la obsesión y la locura, una historia de terror psicológico, de secretos que perduran a través del tiempo.

Sinopsis de la edición original de Ediciones Zinco

Dos trayectos hacia la locura: el de Amadeus Arkham y el de Batman

Si todavía no te has leído esta novela gráfica ya estás corriendo a tu librería especializada más cercana (o comprándola online). Vamos a analizar esta obra en profundidad, con spoilers, pues sin ellos sería imposible hacer un análisis detallado, quedaría demasiado abstracto y carecería de las referencias concretas que justifican los argumentos expuestos.

La locura es el tema principal de la historia, pero ¿qué es la locura? ¿qué es la normalidad? ¿está loco Batman? La historia se divide en dos líneas temporales diferentes que finalmente confluyen en el presente: la de Amadeus Arkham, el fundador del asilo, y la actual protagonizada por Batman y sus enemigos. Pero ambas líneas temporales tienen una temática común, ambas son un viaje hacia la locura que recuerda a Alicia en el País de las Maravillas (referencia muy reconocida de esta obra) pero también a la mítica película Apocalipsis Now (1979) y a su referente literario El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad. Esta última referencia no la he encontrado en análisis anteriores de la novela gráfica pero, a mi entender, es un referente claro, ambas obras son un descenso progresivo hacia la demencia. Tanto en la película de Coppola como en el cuento de Conrad hay un desarrollo espacial mucho más amplio pero comparten con la novela gráfica la temática más general de un progresivo descenso al horror y la locura (también se puede apuntar como referente la película Aguirre, la ira de Dios de Werner Herzog).

El Joker psicoanalizando a Batman. Test de Rorschach en Arkham Asylum

De hecho la novela gráfica comienza con una cita de Alicia en el País de las Maravillas sobre la locura:

Pero yo no quiero estar entre locos -observó Alicia.

-¡Pues no tienes más remedio! -replicó el Gato de Cuesnire-. Aquí estamos todos locos. Yo estoy loco y Tú estás loca.

– ¿Cómo sabes que estoy loca? -preguntó Alicia.

– ¿Por qué, sino -dijo el gato-, habrías venido hasta aquí?

Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas

Por supuesto, la misma regla de tres se aplica a Batman al internarse en el Asilo Arkham, está loco. El propio héroe dice, antes de marchar hacia allá, que “Me asusta que el Joker pueda tener razón sobre mí. A veces me… pregunto si mis actos son racionales. Y me asusta que cuando atraviese las puertas… Cuando entre en Arkham y las puertas se cierren tras de mí… Sea como entrar en casa.”

Dos caras: la impotencia de la psiquiatría

Pero no se trata únicamente de la locura de Batman y Amadeus Arkham, Morrison se detiene especialmente en analizar la psicología de Dos Caras y el Joker. Para ello utiliza el personaje de la psicoterapeuta Ruth Adams que evalúa a ambos y al propio Batman más tarde. Es sorprendente la terapia que lleva a cabo con Dos Caras: sustituye el dólar de plata con una de las caras marcada (2 posibilidades) por un dado (6 posibilidades), más tarde por una baraja de cartas del tarot (78 posibilidades) y finalmente tenía intención de sustituirla por un ejemplar del I-Ching. La psicoterapeuta dice que ha sido un éxito pero el pobre Harvey Dent no puede decidirse ni para ir al baño. El mismo Batman le dice a Adams que ha destruido su personalidad a lo que ella responde “A veces tenemos que destruir algo para reconstruirlo, Batman. Así es la psiquiatría”. La psiquiatría se muestra como una ciencia inútil para curar a los pacientes, por esto mismo el bienintencionado Amadeus Arkham acaba alienado y encerrado en su propio Asilo.

El tratamiento de Dos Caras en "Arkham Asylum". Pasamos de la pintura expresionista y la fotografía al dibujo a lápiz
El tratamiento de Dos Caras en Arkham Asylum. Pasamos de la pintura expresionista y la fotografía al dibujo a lápiz

El Joker: la locura como liberación

El análisis que expone la psicoterapeuta de la psicología del Joker es todavía más interesante “Es bastante posible que sea una especie de supercordura. Una nueva y brillante alteración de la percepción humana. Más adaptada a la vida urbana a finales del siglo XX.” Opina que está más allá de todo tratamiento y que no es correcto definirle como un “loco”. El Joker no tiene ningún control sobre la información sensorial que recibe del mundo exterior, se deja llevar por los estímulos exteriores.

El Joker acaba siendo un espejo oscuro de nosotros mismos. “Se ve como el rey del caos, y al mundo como teatro del absurdo” dice Ruth Adams. Al final volvemos al viejo conflicto: el caos y la anarquía frente al orden (Batman). Desde luego el Joker es más libre que cualquiera de nosotros, no tiene límites morales pero su libertad interfiere con la de sus víctimas. Al mismo tiempo carece de todo sentido (concibe el mundo como un teatro del absurdo). Desde luego no se detiene ante lo políticamente correcto como se puede comprobar en su acoso sexual a Batman. Morrison acentúa la homosexualidad del Joker pero, como acabamos de ver, se trataría de un mero espejo inverso de la propia figura asexual de Batman. Es increíble pero, más de 3 décadas después de su publicación pienso que hoy en día sería imposible que una editorial como DC Cómics publicara una novela gráfica como ésta por su carácter políticamente incorrecto. Una cosa es reeditar la novela gráfica más vendida de todos los tiempos y otra publicar una obra nueva tan provocadora como esta. Las reacciones serían furibundas. Personalmente, cada vez encuentro más atractivas este tipo de obras por el aroma de libertad que desprenden, un auténtico valor en si mismo en la actualidad.

El Joker acosando a Batman en Arkham Asylum

La rendición a la locura y a la magia: el caso de Amadeus Arkham

Pero, incluso entonces, creo que ya entendí que mi madre había vuelto a nacer, en aquel otro mundo.

Un mundo de portentos y señales indescifrables.

De magia y de terror.

Y de símbolos misteriosos.

Amadeus Arkham en Arkham Asylum

Desde la infancia Amadeus Arkham ya conoció la existencia del lado oscuro, el de la magia y la locura. Se insinúa que su padre abusaba sexualmente de él: “Al final, mi padre viene a buscarme. Le ruego que no me lleve al túnel del amor”. La alienación de su madre (impresionante la escena de su renacimiento al otro lado) marcó su vida que dedicó a “la prevención de sufrimientos como los de mi desdichada madre”. Pero la muerte de su mujer y su hija a manos de uno de sus pacientes, “Perro rabioso” Hawkins, hace que pierda la razón y acabe ingresado en su propio asilo.

Amadeus Arkham tras descubrir el asesinato de su familia
Amadeus Arkham tras descubrir el asesinato de su familia

Lo primero que hace al ver a su familia muerta es asumir el papel de su madre alienada “Poco a poco, metódicamente, me pongo el vestido de novia de mi madre y me arrodillo”. Un año después quemará vivo a Hawkins en la mesa de electroshock. Comienza a pensar que forma parte de la casa que “es un organismo hambriento de locura”, de esta forma se confirman las sospechas de su infancia sobre el encantamiento de la casa. A continuación decide enfrentarse al dragón (la sinrazón) y pierde: “No soy capaz de discernir donde acaba el dragón y donde empiezo yo”. La revelación final es que lo que atormentaba a su madre era un murciélago (Batman) y que la locura de su madre es su herencia y su legado. También recuerda que degolló a su madre para liberarla. Finalmente comprende su destino “Debo contener las presencias que vagan por estas salas”. En 1929 intentó matar a su corredor de bolsa y acabó internado en el asilo. En su celda grabó un hechizo-jaula para contener al murciélago.

En definitiva, la magia es real y únicamente se puede acceder a ella desde la locura, un territorio mucho más rico y libre que el de la razón:

Ahora veo la virtud que hay en la locura, pues este país nada sabe de leyes ni de límites.

Me apiado de las desdichadas sombras confinadas en la prisión euclidiana que es la cordura.

Amadeus Arkham en Arkham Asylum

Una historia repleta de simbología

Como acabamos de ver la locura es el tema principal de la historia pero el guion de Morrison es muy complejo, también incorpora referencias a la mitología cristiana (el Arcángel San Miguel y el dragón, el mismo Jesucristo, etc.), a la simbología del Tarot, a la magia, a Jung, a Aleister Crowley, etc. Incluso veo una pequeña referencia al mismísimo Spiderman cuando Amadeus Arkham rechaza ayudar a la policía en la búsqueda de “Perro rabioso” Hawkins que ha escapado, las consecuencias serán fatales para su familia (muy similar a lo que le pasa a Peter Parker con su tío Ben). Aunque aquí no se incide demasiado en el tema de la culpabilidad. También hay que añadir que aparece una amplia galería de villanos de Batman con una visión muy personal del guionista: el Espantapájaros, Clayface, el Doctor Destiny, Croc (relacionado por Morrison con el dragón cristiano), el Sombrerero Loco (personaje ya inspirado en el de Alicia en el País de las Maravillas), Zeus (convertido aquí en el Dios del castigo eléctrico y señor de la terapia electro-compulsiva), etc. En definitiva, he preferido centrarme en los temas principales de la novela gráfica pero se podría escribir un libro sobre la iconografía del cómic. También he evitado desvelar el final de la historia.

El apartado artístico de Dave McKean: una de las cumbres expresivas del mundo del cómic

Una gran parte del éxito de Arkham Asylum se debe al magnífico apartado artístico de Dave McKean. No soy de los que piensan que el guion de Grant Morrison tiene un valor mucho menor en esta novela gráfica. Creo que, visto el texto anterior, queda demostrada la complejidad, valentía y riqueza de las ideas desarrolladas por Morrison (mucho más complejas que las desarrolladas por Alan Moore en La broma asesina por ejemplo).

Pero volvamos al trabajo de McKean que merecería una entrada del blog dedicada únicamente a hablar de su talento. Nos encontramos ante una auténtica obra de arte, una de las cumbres expresivas del mundo del cómic, que utiliza una amplia variedad de recursos para plasmar gráficamente el guion de Morrison: del expresionismo pictórico a la fotografía y el collage, pasando por el dibujo a lápiz. Es una de esos cómics que consiguen crear un microcosmos propio a través de numerosos elementos de diseño como los collages de las páginas iniciales, las diferentes tipografías, las imágenes de fondo del cómic, la rotulación, el estilo artístico etc. Hay mucho más arte y talento en este cómic que en muchas galerías de arte contemporáneo. Es uno de los motivos por los que pienso que esta novela gráfica está infravalorada, especialmente en su sentido artístico. Vaya paradoja, una de las novelas gráficas más vendidas de todos los tiempos no obtiene el reconocimiento crítico que merece. Esperamos desde el blog Terrores poner nuestro granito de arena para que se empiece a comprender y valorar esta cumbre del arte popular de finales del siglo XX.

Portada de la edición 15 aniversario de "Arkham Asylum". Publicada por Planeta
Portada de la edición 25 aniversario de Arkham Asylum. Publicada por Planeta