“Dune”. La mítica novela gráfica de Bill Sienkiewicz (1985) vs la excelente adaptación de 2021


Se acaba de estrenar en cines la nueva adaptación de Dune y me ha parecido interesante realizar una comparativa entre las dos adaptaciones al cómic de la magnífica novela de Frank Herbert. La primera se publicó en 1985 (y no se ha vuelto a reeditar en España) y es la adaptación de la fascinante película de David Lynch. Guionizada por ¡Ralph Macchio! (el actor que protagonizó Karate Kid), destaca el dibujo de uno de mis dibujantes favoritos, el extraordinario Bill Sienkiewicz. Es muy complicado hacerse con esta novela gráfica pero soy un afortunado poseedor de un ejemplar del que mostraré algunas imágenes en esta misma entrada. De la segunda adaptación al cómic de la novela de Herbert acaba de salir a la venta el primer volumen. El guion corre a cargo del tándem que forman Kevin J. Anderson y Brian Herbert (el hijo del autor de la novela original). Ambos han escrito numerosas precuelas y secuelas de la mítica novela por lo que el respeto al original parece garantizado. El excelente apartado gráfico queda en manos de los españoles Raúl Allén y Patricia Martín. Dos adaptaciones muy, muy diferentes por lo que merece mucho la pena reflexionar sobre estas diferencias.

Portadas de las novelas gráficas de "Dune". A la izquierda la de 1985 y a la derecha la de 2021. Ambas obra de Bill Sienkiewicz
Portadas de las novelas gráficas de Dune. A la izquierda la de 1985 y a la derecha la de 2021. Ambas portadas de Bill Sienkiewicz

Dos adaptaciones, dos intenciones diferentes

En primer lugar hay que decir que estas adaptaciones tienen intenciones diferentes: mientras la de 1985 es una adaptación de la película de David Lynch, la de este mismo año es una adaptación de la novela original. La película de 1985 tenía unas limitaciones temporales que impedían una adaptación literal de la novela. Además, la historia pasaba inevitablemente por lo que podríamos denominar el filtro Lynch. El mítico creador de Twin Peaks no es un director convencional y potenciaba los elementos oscuros y surrealistas de la trama. La elección del vanguardista dibujante Bill Sienkiewicz para la adaptación al cómic era perfecta por este mismo motivo. La elección del actor Ralph Macchio era bastante más cuestionable pero cumple con corrección (aunque supongo que el mayor peso de la adaptación corrió a cargo de Sienkiewicz).

Mítica escena de la novela gráfica "Dune" (1985). Sienkiewicz opta por el expresionismo y la concentración en poco espacio de la escena
Mítica escena de la novela gráfica Dune (1985). Sienkiewicz opta por el expresionismo y la concentración en poco espacio de la escena

De una adaptación muy sintética a una más literal

El cómic de 2021 es una adaptación directa de la novela original y se permite una traslación más literal y completa. Si la mítica novela gráfica de los ochenta tiene 64 páginas, solo el primer volumen de la más reciente tiene 176. La primera novela gráfica es el fruto de un doble proceso de síntesis: el realizado para la adaptación cinematográfica y el del propio cómic. A lo que hay que añadir el factor añadido del ya comentado filtro Lynch. Esto se percibe al leer el cómic que no desarrolla casi las escenas, se salta algunas y parece comprimido en el estrecho margen de esas 64 páginas. Esto no quita que tenga algunas imágenes impresionantes que permanecen en la retina y a las que se les da un mayor espacio.

Parte de la misma escena en la novela gráfica de 2021. Esta escena está mucho más desarrollada en esta adaptación y el color tiene un protagonismo que no aparece en la de 1985
Parte de la misma escena en la novela gráfica de 2021. Esta escena está mucho más desarrollada en esta adaptación y el color tiene un protagonismo que no aparece en la de 1985

Dos apartados gráficos absolutamente antitéticos

Supongo que los excelentes artistas Raúl Allén y Patricia Martín eran conscientes desde el principio de que se les iba a comparar con el gran Bill Sienkiewicz. Pero su misma elección ya supone que se había optado por un estilo diametralmente opuesto al de la primera novela gráfica. Algo parecido se ha hecho con la nueva adaptación cinematográfica que opta por el espectáculo y las intrigas palaciegas al estilo Juego de tronos y deja de lado (excepto en ciertos elementos) al clásico de culto que es la película de Lynch.

Sorprende lo antitéticos que son ambos apartado gráficos (los primeros términos se refieren al dibujo de Sienkiewicz y los segundos al de Allén y Martín):

  • Expresionismo vs clasicismo
  • Primacía del entintado sobre el color frente a primacía del color sobre el trazo
  • Paleta de color muy limitada frente a exuberancia del color
  • Organización de la página muy dinámica frente a retícula muy clasicista
  • Expresividad frente a elegancia
  • Dinamismo frente a estatismo
  • Puntos de vista forzados y expresivos frente a puntos de vista clasicistas

Supongo que se podrían encontrar más elementos enfrentados entre ambos apartados gráficos pero con estos es suficiente para que os hagáis una idea.

Mítica caracterización del barón Harkonnen en la novela gráfica "Dune" (1985)
Mítica caracterización del barón Harkonnen en la novela gráfica Dune (1985)

Valoración final de ambas adaptaciones al cómic

La adaptación de 1985 queda como una pequeña joya de la etapa de plenitud de Sienkiewicz (al igual que la adaptación al cómic de Moby Dick que se acaba de editar en España)

terrores.blog

Al que conozca la anterior adaptación le chocará mucho, por lo menos al principio, la nueva. Pero se trata de dos opciones opuestas igualmente válidas. La adaptación de 1985 bebe, sobre todo, de la película de Lynch, y la actual, del original literario. La de 1985 queda como una pequeña joya de la etapa de plenitud de Sienkiewicz (al igual que la adaptación al cómic de Moby Dick que se acaba de editar en España). La nueva adaptación al cómic es un respetuoso y elegante homenaje a la novela de Frank Herbert. Mucho más fiel al original literario, en el que destaca el interés casi antropológico por estas civilizaciones imaginarias y su reflexión sobre el tema de la sospecha y la traición. El único error que encuentro en este cómic es el color de algunos cuadros de texto que dificultan su lectura, será que me estoy haciendo mayor…

La nueva adaptación al cómic es un respetuoso y elegante homenaje a la novela de Frank Herbert. Mucho más fiel al original literario, en el que destaca el interés casi antropológico por estas civilizaciones imaginarias y su reflexión sobre el tema de la sospecha y la traición

Chema martín